3/7/2005
Hoy es mi cumple…me estoy haciendo mayor…me está saliendo la muela del juicio…(aunque Millás diga que ya no nos salen)..Una noche inolvidable con cocos incluidos y bueno con chicos guapos
Es una lástima que mi amiga Judith se rompiera el dedo pequeño del pie derecho…la derecha siempre dando la nota !
6/7/2005
Teoría de las causas finales
El otro día estaba hablando de la vida con un amigo y me dijo que me olvidara de las teleologías, que lo teleológico fue un invento de nuestra juventud sin ninguna vigencia en estos tiempos de crecimiento exponencial. A la gente ahora le gusta hablar así; como no hay dinero para salir a cenar, el que más y el que menos se entretiene tejiendo discursos que explican el mundo. Efectivamente, en nuestra juventud, que no teníamos dinero ni para un bocadillo, nos pasábamos el tiempo hablando de teleologías, y así nos ha ido.
El caso es que me disculpé como si tuviera necesidad de acudir al cuarto de baño y consulté a escondidas el diccionario. La teleología es la doctrina de las causas finales, y el crecimiento exponencial es el que está elevado a una potencia cuyo exponente es desconocido. Lo que mi amigo quería decir es que el mundo actual no es el resultado de un diseño: o sea, que nos hemos metido en un lío. Para ilustrarlo, mi amigo me explicó que las consecuencias de la revolución industrial eran perfectamente previsibles, puesto que el tipo de crecimiento que favorecía era lineal. En otras palabras, si uno sabía cuántos metros de tejido podía fabricar un telar, sabía también cuántos obreros le sobraban; bastaba con hacer la cuenta de la vieja. Pero con la revolución informática, combinada además con la mano de obra barata del sudeste asiático, no había manera de hacer ningún cálculo. “El crecimiento exponencial -añadió- es como si cogieras una cuartilla y la doblaras sobre sí misma varias veces; en el supuesto de que no tuvieras dificultades mecánicas para seguir doblándola cuando ya se te hubiera quedado algo pequeña, en seguida alcanzaría la altura de la torre Eiffel: eso es el crecimiento exponencial, así que olvídate de las teleologías.”
Desde entonces he intentado olvidarme de las teleologías, pero no soy capaz. Además, me habría gustado que me explicara, pero no supo hacerlo, qué pasaría si antes de alcanzar esa altura, no puedes seguir doblando la hoja. ¿Por dónde se rompe?
Juanjo Millás
7/7/2005
No sé qué nos pasa pero es inevitable que las lágrimas se caigan viendo la televisión..No sé si alguien siente orgullo de vivir en un mundo como este pero yo estoy segura de que no siento absolutamente nada. No es el modelo de mundo que yo quisiera y hoy creo que nada se puede hacer ya.
Estamos condenados a vivir con el miedo aunque no lo merezcamos…
8/7/2005
Antes de mí
no tengo celos.
Ven con un hombre
a la espalda,
ven con cien hombres en tu cabellera,
ven con mil hombres entre tu pecho y tus pies,
ven como un río
lleno de ahogados
que encuentra en el mar furioso,
la espuma eterna, el tiempo !
Tráetelos todos
adonde yo te espero:
siempre estaremos tú y yo
solos sobre la tierra
para comenzar la vida !
-Siempre, Pablo Neruda
12/7/2005

Después de photoshofear un rato aquí va un collage de uno de mis cuadros preferidos “La Amazona” de Manet
14/7/2005

Me he pasado toda la noche sin poder dormir y aún hoy no sé el motivo de mi desvelo..
Intenté escribir como terapia pero todo acabó en la papelera…
Así que no me quedo otra que mirar el techo, darle vueltas a la cabeza y tragarme la teletienda con sus sujetadores fantásticos y sus cremas que lo curan todo todito todo…
15/7/2005

«Triste se acostaba y triste se levantaba sin saber para qué. Hay veces que los corazones se rompen de verdad.»
Hoy empiezo a leer este libro de Dulce Chacón. De ella ya me leí “Blanca vuela mañana” que me encantó y tengo muchas ganas de leerme también “Háblame musa de aquel varón”…
16/7/2005

^..hay candado pero no llaves..
hay pavor pero no lágrimas…^
(una foto que hice hace muchísimo)
19/7/2005
Soy maniática, lo sé y el primer paso es reconocerlo..
Una de mis manías es que siempre que voy a empezar a leer un libro tengo que leerme la última frase sino el leer pierde su encanto. Si alguien me preguntara por qué lo hago no sabría qué contestar porque no lo hago ni por curiosidad, ni por descubrir algo de la trama, simplemente porque necesito hacerlo. Además suelo tener la suerte de que la última frase de los libros el 90% de las veces es ambigua, es decir, no suelo encontrarme con un “Ana muere” o algo por el estilo…
Hoy he decidido leerme “Algún amor que no mate” del tirón y he seguido el ritual de siempre pero esta vez he ido más allá..me he leído toda la última página. No he descubierto mucho pero mientras leía el libro han sido muchas las veces que me he acordado de la última página. Supongo que he querido relacionar lo que estaba leyendo con lo que había leído en ella. Inconscientemente he intentado descubrir yo sola la trama del libro, cosa que odio; si sé de qué va un libro procuro no leérmelo…Y lo peor de todo es que yo muchas veces era consciente de que estaba más pendiente de mi indagación que del contenido del libro. Menos mal que he tenido la suerte de toparme con un libro predecible pero con varias historias trenzadas..
Ésta será la última vez que me lea la última página entera…
Ahora voy a ver qué me depara la tarde